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Sin miedo, la bicolor busca hacer historia en la misma Argentina ante el equipo de Messi. Hay que acercarnos al Mundial

No era malo crecer queriendo a los héroes de nuestros viejos, lo malo era que pasaba el tiempo y no teníamos alguno propio. Nos conformamos con mirar nuestros mejores pasajes de fútbol en blanco y negro y, cada cuatro años, identificarnos con otras banderas. Por eso hoy se entiende que la gente que va en terno al trabajo, tenga en lugar de un bividí, la ‘mica’ de Paolo o Cueva. Que los ‘chibolos’ se pongan las ‘orejas’ de Flores, esas de cartón que se venden en el mercado. O que un veinteañero ande pendiente del Instagram de Farfán. Hemos construido ídolos de nuestro tiempo, que se ganaron la admiración en la cancha. Y por ellos no importa madrugar y ‘reventar’ la tarjeta con tal de acompañarlos en el estadio. Hemos buscado en Youtube, hipnotizados, canciones peruanas o criollas que le cantan al país. Y las escuchamos y entonamos con los ojos inundados, nerviosos, ansiosos. Estamos cerca de Rusia. Es una realidad, no un triunfalismo. Quedan dos partidos y el de hoy es clave. Si ganamos y Chile pierde y Paraguay no vence, aseguraremos el repechaje. Hasta el empate nos conviene. Es cierto, al frente hay jugadores de Play Station que conocemos bien: ¿quién no eligió a Lionel Messi en el PES y Fifa? Pero a este Perú ya no le asusta nada. Y eso nos da fe. Que hoy se repita lo que pasó en el 69 en la Bombonera, cuando dejamos a Argentina fuera del Mundial. Pónganse la capa, muchachos. Sean héroes y há- gan que lloremos de alegría.